5 consecuencias de la guerra comercial

Un tema que ha estado presente tanto en los círculos económicos como tecnológicos a nivel mundial es el de las guerras comerciales. Podríamos definirlas como la adopción de tarifas, aranceles, impuestos, subsidios o barreras al comercio por parte de uno o varios países, muchas veces en detrimento de otros.

Este tipo de políticas económicas, contrario al libre comercio, busca restringir el intercambio de bienes y servicios con otros países, ya que las consecuencias pueden afectar no solamente a los países a quienes aplican estas medidas sino incluso a los países que las aplican.

Se menciona mucho en la historia reciente el término porque se ha convertido en común, particularmente en casos como Estados Unidos, Rusia, México, China, Cuba e Irán que han aplicado o se han visto afectados por estas medidas, la gran mayoría por cuestiones políticas más que económicas.

Cabe señalar que no es una política nueva. Basta recordar el problema por los impuestos al té que desencadenó los eventos de Boston que comenzaron la guerra de Independencia de Estados Unidos o los impuestos al traslado de especias de China a Europa por tierra que motivó a descubrir rutas por mar y logró que los europeos llegaran a América. Incluso la Gran Depresión de 1929 encontró su origen en guerras comerciales.

Aquí, 5 consecuencias visibles que nos han dejado las guerras comerciales.

1. Variación en el tipo de cambio.

Medidas como impuestos o subsidios que buscan beneficiar a una economía nacional el perjuicio de otras provoca un menor flujo de productos ante los costos de importación o exportación que aumentan, desde alimentos hasta gadgets o automóviles. Por ello, algunos países deprecian su moneda para que ese costo disminuya y las empresas se animen a invertir.

2. Nuevos avances tecnológicos.

Uno de los casos más conocidos fue el de la firma Huawei al romper relaciones con Google, lo que dejaría sin actualizaciones o nuevas versiones del sistema operativo Android a sus teléfonos. Esto puede representar una oportunidad para la firma china de trabajar en su propio software nativo que se adapte mejor a los teléfonos y ser competitivo por el número de usuarios actuales. Un buen ejemplo de sistema nativo es Apple con su iOS, tan intuitivo que estableció un estándar en el software para móviles.

3. Búsqueda de nuevos socios comerciales

Otra de las grandes oportunidades cuando dos aliados clave entran en guerra comercial es que pueden buscar nuevos aliados que estén dispuestos a aceptar sus productos o proveerles de materia prima incluso a mejores precios y cambiar el panorama económico y geopolítico. Uno de los casos más comentados en los últimos meses es el de Italia y Rusia que adoptarán la tecnología 5G, que garantiza conexiones inalámbricas móviles de mayor velocidad, con China como su proveedor, siendo que Europa era visto históricamente como territorio económico Afín a Estados Unidos, el otro país que actualmente ofrece esta tecnología

4. Mudanza de fábricas.

Aunque se trata de una consecuencia a largo plazo, sobre todo por la inversión que se requiere para montar una planta de producción, es una de las consecuencias más comunes de las guerras comerciales derivada de la búsqueda de lugares que ofrezcan menores costos de producción para las empresas. Ejemplos de esto es la frontera de México y Estados Unidos llena de maquiladoras de empresas estadounidenses o el ascenso de China como fabricante de tecnología, desbancando a Japón. El abandono de fábricas en Francia e Inglaterra se dieron también por los altos costos de producción, muchos de ellos derivados de tarifas o impuestos.

5. Precios más altos para ambas partes

Las guerras comerciales eran más efectivas cuando cada país producía exclusivamente para consumo interno y lo que importaban era casi una curiosidad, como la seda de China, los espejos de Venecia, las especias de Asia o el chocolate de México. Ahora que el mundo está interconectado en una red de comercio, el alza de impuestos y otras tarifas crea un efecto búmeran, en el que incluso el país que las impone termina afectado. El caso más representativo es el de Estados Unidos con China, a quien piensa imponer hasta 25 por ciento de aranceles, siendo que la principal compañía tecnológica de ese país, Apple, produce todos sus productos en territorio chino, lo que ocasionará un alza de precios en el teléfono más vendido del país: el iPhone.

Si bien vemos un resurgimiento de las guerras comerciales como la consecuencia lógica de décadas de libre comercio, sus consecuencias se amplifican en vez de limitarse. Solamente los próximos años y la forma en que gobiernos y empresas se reconfiguren en consecuencia a estas nos dirán la respuesta de cuál será su verdadero impacto.

0 comentarios

Dejar un comentario

¿Quieres unirte a la conversación?
Siéntete libre de contribuir!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *