7 efectos secundarios de la Economía Colaborativa:

Desde hace un par de años se habla de manera cotidiana de Economía Colaborativa, este esquema que une a quienes ofrecen un producto, servicio o conocimiento con aquellos que lo requieren o podrían utilizarlo.

Mediante plataformas digitales, las empresas pueden conectar a los oferentes con sus consumidores cobrando una comisión por este servicio. Bajo este esquema operan empresas como Uber, AirBnb, Lift y Blablacar.

Sin embargo, como comento en este texto, el término se ha expandido para incluir conocimiento e información (Wikipedia, MasterClass, Coursera), empresas que producen el servicio (Jetty, Aliada, incluso Tesla) y finanzas, monetización o crowdfunding (Kickstarter, Fondeadora, Kueski).

La llegada de estos nuevos jugadores a las economías de los países más desarrollados ha generado el clásico conflicto entre nuevos y viejos esquemas en el que los primeros buscan consolidarse y los segundos hacen todo lo posible para no morir. A esto agreguen cambios demográficos y de estilo de vida que están viviendo las grandes urbes y tenemos los siguientes efectos:

1. Presión sobre los gobiernos

Algunos gremios, como el de taxis, existen regulados por los gobiernos de cada ciudad. Por lo mismo, con la llegada de servicios de transporte como Uber, Cabify o Didi, los taxistas han presionado a las autoridades locales para prohibir o al menos homologar los trámites que estas lataformas hacen a fin de evitar que dominen el mercado. Incluso en países como España y Francia han logrado prohibiciones tempotales de estos servicios.

2. Zonas habitables se convierten en zonas disponibles

París es el perfecto ejemplo de zonas altamente turísticas que han desplazado a los habitantes locales. Siendo la ciudad con más Airbnbs del mundo, algunos edificios de la zona centro han acondicionado departamentos únicamente para ser rentados en esta plataforma, incluso deshabitados pero acondicionadoa para parecer que ahí vive alguien.

3. Necesidad de definir políticas laborales

Al no ser empresas tradicionales con una fuerza laboral amplia sino que conectan a proveedores de servicios con consumidores, se ha generado un debate de si esos proveedores pueden ser considerados empleados y deben contar con prestaciones laborales. El caso de Uber es el más notorio pero ha abarcado a empresa similares. Algunos como Aliada prefieren tener como empleadas a quienes prestan el servicio por temas de imagen corporativa más que legales antes de que los gobiernos decidan legislar al respecto.

4. Surgimiento de empresas especializadas

Con el surgimiento de nuevas empresas surgen proveedores de productos y servicios para la misma. En el caso de Airbnb, surgieron empresas dedicadas a acondicionar departamentos y darles una imagen hogareña para hacerlos más atractivos a los turistas. En el caso de los servicios de transporte provado, las aseguradoras ofrecieron seguros que cubrían este esquema y que fueran diferentes al de autos particulares y taxis.

5. Cambios en el esquema de transporte público

Con oferentes de transporte privados y gente que está dispuesta a pagar más a cambio de otros beneficios como seguridad y facilidad de pago, las redes de transporte público deben reevaluar si deben implementar cambios o aliarse para crear empresas, como ahn hecho algunos concesionarios, mientras que otros han atacado abiertamente a la competencia. Esto duplica las labores de los gobiernos locales que deben establecer políticas que permitan una coexistencia de ambas opciones de transporte que aportan impuestos.

6. Redefinición del papel de universidades y centros educativos

La aparición de Wikipedia significó el fin de enciclopedias en CD como Encarta. Ahora, las opciones de cursos a bajo costo en plataformas como MasterClass, Domestika o Coursera representan un reto para centros educativos que viven de esos cursos de manera presencial, pero también para universidades que viven de la relación calidad-precio, por lo que tendrán que replantearse el objetivo de su sistema educativo y dar a sus alumnos más valor en sus cursos por lo que pagan.

7. Más tráfico sin un propósito útil

En el caso de servicios de transporte cuyas ganancias dependen de la frecuencia de uso como Uber, Didi o Lift, deben mantenerse circulando para tener más oportunidad de recibir solicitudes de viajes. Creando tráfico sin que necesariamente se dirijan a un punto en particular e incluso aumentando el riesgo de choques o atropellamientos. En el caso de servicios de renta de bicicletas o scooters como Mobike o Bird, debe buscarse un orden o zonas designadas para estos vehículos ya que al poder dejarse en cualquier lugar pueden ocupar espacios públicos o lugares designados para autos, aumentanto también el tránsito de quienes buscan lugares para estacionar (aparcar).

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